Características de un espectáculo escénico



Existen una o varias razones para la realización de una espectáculo y estas deben de ser lo suficientemente atractivas como para interesar tanto a creativos, artistas, patrocinadores y demás interesados o implicados, así como a los medios de comunicación y al público meta. Por supuesto, que el objetivo común y final de todos es el de lograr la presentación de un espectáculo de calidad, independientemente de la disciplina artística que se trate. Se espera que este sea atractivo e interesante ya sea por la temática, el espacio de representación, el concepto estético, las técnicas utilizadas, el repertorio o programa que se ejecuta, entre otras razones que motiven el interés y la participación.


Además de considerar los aspectos más elementales para el desarrollo de un proyecto escénico los cuales veremos a continuación, se requiere imprimirle tenacidad y convicción; con un discurso claro y significativo, el cual sea reflejo de imaginación, rigor, valentía, profesionalismo, especialización y entrega. Asimismo, es importante tener bien definidos los siguientes aspectos que caracterizan la propuesta escénica. Esta información será útil también para promover la imagen del grupo o del espectáculo, en la difusión.


Temporalidad / espacialidad

El espectáculo se realiza siempre en un espacio y en un tiempo determinados y concretos. Esta es una características también de otro bienes culturales intangibles en donde el público meta o espectador tiene la posibilidad de obtener y disfrutar del espectáculo en un momento y espacio determinado, al finalizar ese período, el producto escénico se vuelve inaccesible e irrepetible. En el caso de una puesta en escena o temporada de espectáculos se podría decir que cada uno de estos es irrepetible y forman parte de una temporalidad única, ya que, aunque el espectáculo sea técnicamente el mismo, habrán otros elementos contextuales que hagan del mismo un momento único para el espectador y se difiere entre una u otra muestra.


En este caso, el productor y equipo técnico, tendrán la posibilidad de asegurar el éxito en cada uno de los espectáculos, más sin embargo, existirán elementos externos que influirán en la percepción final del espectador. Bajo esta característica es de vital importancia el análisis de todos los elementos que puedan influir en este aspecto (época del año, lugar de promoción, seguridad y comodidades, etc.) aunque se debe de tener claro que habrán elementos incontrolables se pueden identificar y mitigar.


La temporalidad puede ser aprovechada desde la estrategia de marketing, para colocar al espectáculo como un producto exclusivo, único e irrepetible, creando dentro del mercado meta esa sensación de necesidad aspiracional de obtención o aprovechamiento de disfrutar de un evento que no volverá repetirse.


Presencia / inmediatez. Actuación en vivo

Salvo en el caso del espectáculo fílmico de cine, TV y vídeo, el espectáculo escénico se realiza siempre en vivo y en directo. Esta característica permite al público disfrutar del producto o bien adquirido desde un acercamiento con el artista, pues permite ver, sentir y compartir sentimientos con los interpretes en el escenario. Ese sentido de cercanía humaniza la puesta en escena y la hace más vivencias creando una experiencia adicional en el público.


Materialidad y acción

Necesita siempre una puesta en escena, con materiales y objetos concretos, así como de personas que lo llevan a la ejecución efectiva. Es indispensable un proceso de planificación y logística con un equipo de producción que ejecute los aspectos esenciales de realización del proyecto. Aquí entran los elementos escenográficos, aspectos técnicos y el talento humano necesarios para el antes, durante y después del espectáculo.


Pluralidad de medios expresivos

El espectáculo escénico recurre a una variedad de medios expresivos estéticos: la poesía, la música, la pintura, la arquitectura, la danza, etc.


Los medios de expresión son muy variados, y pueden ir desde la palabra y la acción, hasta los recursos visuales y sonoros. Todos estos medios, en combinación armónica, se funden para producir una experiencia estética.


Otras de sus características más relevantes son:

  • Debe haber un espacio donde desarrollar la trama, y un público que observe.

  • Cuenta casi invariablemente con actores, escenario, público y objetos.

  • Integran a numerosas personas con formaciones diferentes, que tendrán responsabilidades en el montaje de la obra, de acuerdo a su especialidad.

  • Cualquier forma de arte que involucre la escenificación puede considerarse arte escénico.

Los espectáculos escénicos se aprecian con mayor percepción sensorial que las artes únicamente visuales o acústicas, pues involucran a todos los sentidos del espectador.




Valor artístico

En una producción escénica, el valor artístico alude a la originalidad y características estéticas específicas, así como a la propuesta artística general. Si consideramos un producto escénico como un bien simbólico que es, a su vez, vehículo de valores culturales, y que, al intercambiarse (presentar al público) adquiere un valor de cambio, podemos decir que el valor artístico es la constatación de elementos que van a imprimir un sello propio al producto escénico. Así, los "componentes materiales" como los elementos escénicos, materias primas, equipos artísticos y creativos, etc. más los "componentes simbólicos como el capital cultural, incluyendo las esferas de la afección, confección y reflexión que dan como resultado el valor artístico, el cual refleja decisiones sobre la inversión en los productos.


Por ello, el productor ejecutivo ha de cuidar aquellos elementos que constituyen el valor artístico, conociendo y negociando con anticipación la disponibilidad y condiciones para trabajar de los equipos creativos y artísticos concebidos para el proyecto, entre otras cosas.


Valor contextual

Este valor está relacionado con el entorno y el medio, tanto generales como particulares, del proyecto y del espectáculo, así como con la situación, las circunstancias y las condiciones para su realización. El valor contextual se relaciona estrechamente con el valor artístico, pues el contexto juega un papel importante en la creación de bienes simbólicos, es decir, de productos escénicos. En la medida en que un producto cultural escénico toma en cuenta al contexto del que surge o en el que se genera, tendrá un mayor valor contextual, el cual redundará en la relación con los públicos y el éxito y repercusión del intercambio simbólico entre creación y espectadores beneficiados. Sin duda, cuando el proyecto participa en algún festival, o cuando se trata de un homenaje, aniversario o la conmemoración de una fecha especial, o bien si el espectáculo es el resultado de una comisión específica o una beca, adquiere un valor adicional.


Impacto

Con un producto cultural escénico buscamos incidir en un grupo o grupos de la población o públicos. Esta incidencia se traduce en el impacto que tendrá nuestra propuesta. Es fundamental ubicar el espectáculo en términos del sector social al que está dirigido, y definir el perfil del público destinatario al que interesa convocar. Es decir, hay que estudiar y conocer el mercado y considerar las variables demográficas (edad, sexo, nivel de ingresos, profesión, escala social, nacionalidad, religiones); las variables geográficas (estructura de la población, medios de transporte y de comunicación accesibles), y las variables psicográficas (estilos de vida, hábitos, intereses, medios de información utilizados). Estos factores influyen en el impacto social y cultural que tendrá el proyecto.


Legalidad

Al seleccionar la obra de teatro, el repertorio de un concierto o la música para una coreografía es indispensable tomar en cuenta los factores jurídicos del proyecto y conocer las bases legales que rigen los derechos de autor, traducción, ejecución, etc., así como los permisos, registros y trámites necesarios que deben realizarse con las instituciones correspondientes. Hay que tener en cuenta que los derechos de autor de las obras fenecen a los 100 años de haber muerto el autor por lo que aquellas del siglo XIX y anteriores ya no pagan regalías a sus autores o herederos y pasan a ser dominio público, pero sus traducciones y adaptaciones sí pagan. Esto implica la necesidad de investigar con anticipación el funcionamiento y la normatividad que opera en las instancias legales que involucra el proyecto y, específicamente, el espectáculo, como en el caso de los reglamentos del teatro.


En el caso de los espectáculos escénicos, resulta relativamente sencillo llegar a un acuerdo sobre los derechos de autor entre los grupos o compañía, el teatro, y el autor o compositor. Para simplificar la gestión y administración de los derechos intelectuales, los dramaturgos, escritores, compositores y editores organizados son representados por sociedades que se encargan de facilitar los trámites, expedir permisos y recaudar los derechos que distribuye entre sus miembros.


En el caso de la danza y las obras coreográficas, se recomienda investigar sobre las instituciones encargadas de los derechos de autor en sus países, así como incluir la siguiente leyenda en los programas de mano para proteger los derechos tanto nacional como internacionalmente: "Actualmente los artistas y autores que participan en esta propuestas se encuentran cubiertos bajo la reglamentación estatal de derechos de autor y bajo organizaciones que velan en la protección de sus derechos."


Costeabilidad

El concepto de costeabilidad administrativamente se refiere a la viabilidad financiera del proyecto, pero también es importante considerar el nivel de interés que existe para nuestro tipo de proyecto en el mercado cultural, porque no todos los espectáculos son para todos los públicos o para todos los espacios. Por ello, debemos conocer el potencial del proyecto, procurar ubicarlo en el contexto adecuado y provocar el interés suficiente en el público objetivo y en los sectores que representen un beneficio determinado o posibilidades adicionales para el proyecto.


Así la costeabilidad y la viabilidad de un proyecto depende, además de la inversión y recuperación económica, también de la operatividad del mismo, que es lo que hace posible el proyecto en todos sus aspectos; considerando la cantidad de personas involucradas, las características técnicas y estéticas del espectáculo, factibilidad de presentarlo y llevarlo de gira, ampliando la vida del proyecto y aumentando la relación de costo-beneficio.


Bajo estas características principales, podemos desarrollar nuestro proyecto escénico basados en la capacidad de planificación y ejecución de estos elementos dentro de la puesta en escena, siempre buscando la rentabilidad de los objetivos y analizando las posibles oportunidades de aprovechamiento de los recursos para la maximización de los resultados. Gracias por su lectura y recuerden "La Cultura, transforma vidas"


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