Aspectos básicos del diseño museográfico



Seguimos en este camino de aprendizaje lleno de arte, cultura y mucha pasión, esta vez conversaremos un poco de un tema que me gusta mucho por la forma en que se involucran diversas áreas del arte con la historia y la cultura de los pueblos. La manera de utilizar la luz, los espacios y las estructuras para la creación de escenarios expositivos son en gran medida el valor más importante que puede tener un museo o galería para la atracción de públicos y la puesta en valor de su piezas. La experiencia museográfica a cambiado a través de los años y se ha visto obligada a adaptar sus formas de proyección incluyendo a la nuevas tecnologías y desarrollando actividades más dinámicas y participativas con el fin de potenciar la experiencia y por consiguiente las visitas a los espacios.


El diseño museográfico se refiere específicamente a la exhibición de colecciones, objetos y conocimiento, y tiene como fin la difusión artística - cultural y la comunicación visual. Parte de la elaboración de una propuesta para el montaje de una exposición que interprete la visión que el curador ha plasmado en el guion. Esto se logra por medio de elementos museográficos (recorrido, circulación, sistemas de montaje, organización por espacios temáticos, material de apoyo, iluminación, etc.) y valiéndose de distintas estrategias para garantizar la efectiva función de la museografía como sistema de comunicación.


Este trabajo lo elabora el equipo de museografía y se realiza sobre planos y maquetas que permiten la comprensión del proyecto por parte de todas las personas que participan en él: la dirección del museo, los curadores, los diseñadores gráficos e industriales, los conservadores y restauradores, el personal de montaje, etc.


El trabajo se inicia con las conversaciones preliminares con el curador para determinar el carácter de la exposición; una vez se ha llegado a un acuerdo y se ha determinado el carácter de la misma, es claro que las demás decisiones de diseño dependerán de lo que se ha convenido. En primera instancia, se recomienda elaborar un diseño básico en donde se exprese la intención global del proyecto, su carácter, ideas de color y de montaje, propuestas de tipografía y la ubicación general de los espacios temáticos para discusión. Paralelamente, debe acordarse un cronograma de trabajo en el que se especifica quiénes son responsables de las diferentes actividades, así como el tiempo de entrega para garantizar el cumplimiento de las tareas que culminarán en la víspera de la fecha de inauguración.




Consideraciones

a. El espacio en función de la protección de los objetos

Poner en práctica medidas tales como prevención contra robo o incendio, la adecuada preservación de la pieza en términos de conservación y el diseño de un montaje que garantice el buen manejo del público, son fundamentales para garantizar la protección de los objetos y evitar el deterioro de las piezas que se exhiben. Por lo tanto, el espacio museográfico debe contemplar lo siguiente:


  • Seguridad contra robo: revisión periódica de puertas y ventanas del edificio en contacto con el exterior, cielo rasos, vidrios, etc.

  • Seguridad contra incendio: revisión periódica de instalaciones eléctricas para evitar riesgos de cortocircuito.

  • Sistemas contra incendio: el espacio debe estar dotado con los equipos necesarios para apagar un incendio de acuerdo con los materiales y tipo de fuego. La distancia máxima hasta un extintor o gabinete contra incendios no debe ser mayor a 30 metros. Se debe instruir al personal de seguridad y a los monitores culturales en cuanto al manejo de estos equipos, su revisión y las rutas y procedimientos previstos en caso de evacuación del público visitante. Así mismo, el área de montaje debe estar aislada de cualquier actividad que represente riesgo de un incendio (quema de basuras, talleres de trabajo con fuego, soldadura, etc).

  • Control de humedad: revisión para evitar el ingreso y/o exceso de humedad que puede producirse tanto por factores externos (goteras en el techo, filtración de aguas lluvias a través de ventanas mal selladas, etc.) como internos (filtración de tuberías averiadas, humedad en muros y pisos por acción del terreno). En caso de confirmarse la presencia de humedad excesiva, prever que las fuentes de ésta sean arregladas antes de iniciarse el montaje. Por último, tener a disposición los deshumidificadores necesarios para nivelar la humedad relativa del espacio.

  • Control de temperatura: deben preverse cambios bruscos de temperatura, por lo tanto, de debe actuar acorde con las recomendaciones de conservación al respecto, especialmente en casos en los que los muros y cubiertas se vean afectados directamente por luz solar, considerando no colgar obras delicadas en muros que reciban el sol de la tarde.

  • Control de luz solar: en la medida de lo posible, bloquear la entrada directa de rayos de sol a las salas, instalando en las ventanas según conveniencia y presupuesto alguna de las siguientes alternativas: filtro UV, liencillo protector, pintura blanca, de acuerdo con las especificaciones de conservación.



b. Relación metraje de muros / obra

Para determinar si el espacio de montaje disponible es suficiente, se puede establecer la relación entre el metraje de muros y la cantidad de obras, para lo cual, se toma el metraje lineal de los muros disponibles y se divide por la sumatoria de las medidas lineales de todas las obras. Si esta relación es entre 1.5 y 1.8 es decir, obra menor que muros, las obras caben en el espacio de manera adecuada. Por el contrario, si el resultado es, obra igual a muros u obra mayor que muros, éstas no caben de ninguna manera. En caso de ser esta la situación, la solución puede ser incluir paneles o muros divisorios en el espacio, realizar el montaje en filas para obras de pequeño formato o editar la muestra.


c. Recorrido

Existen distintos tipos de recorridos de acuerdo con los tipos de visitantes al museo y las exposiciones; éstos se pueden determinar mediante la utilización de paneles, el manejo del color, la ubicación de los textos y el montaje de las obras. Para exposiciones con orden secuencial el recorrido debe comenzar por la izquierda. Tipos de recorrido:


  • Recorrido sugerido: Es el más utilizado. Si bien presenta un orden secuencial para la mayor comprensión del guion, permite que la visita se realice de manera diferente si se quiere.


  • Recorrido libre: Se utiliza para guiones no secuenciales. Permite realizar la visita de acuerdo con el gusto o inquietudes del visitante. No es adecuado para museos de carácter histórico pues una visita discontinua rompe con la narrativa del guion.

  • Recorrido obligatorio: Se utiliza para guiones secuenciales en donde el visitante debe realizar la visita siguiendo el orden planteado a través del montaje. Permite la narración completa del guion mediante un recorrido secuencial de los temas tratados.


Elementos de montaje

a. La escala

La escala como elemento fundamental del montaje, marca las proporciones que deben seguirse para montar cada obra, tomando siempre como unidad de medida al hombre quien es el usuario directo de una exposición. Cuando se diseña un montaje, hay un elemento muy importante que se debe tener en consideración: la línea de horizonte, que es la que determina la altura a la que se deben colgar las obras y que coincide con el nivel de los ojos en el ser humano. La antropometría ha establecido que para una persona promedio en Colombia, esta altura es de 1.50 m.

Por lo tanto, esta medida se debe considerar para el montaje de obras de pared, objetos en vitrina, textos de apoyo, fichas técnicas etc.; de su buen manejo depende la adecuada composición de la totalidad de la áreas de la exposición.


Una excepción es el montaje de exposiciones dirigidas exclusivamente al público infantil; se tendrá en cuenta para qué edades se ha planteado el contenido de la muestra y de acuerdo con ello se colgarán los objetos 8 ó 10 cm por debajo de la estatura promedio y de ahí hacia abajo. La siguiente tabla puede servir de guía:


Edad Altura

5 años 1.08mt.

6 años 1.13mt.

8 años 1.23mt.

10 años 1.33mt.

12 años 1.41mt.


La escala de las piezas exhibidas debe considerarse al planear el área necesaria de montaje para garantizar que puedan ser apreciadas de manera adecuada.



b. Distribución de objetos sobre paredes

De acuerdo con el criterio del museógrafo, se pueden manejar otras líneas de horizonte para el montaje de ciertas exposiciones.


  • Justificado por el centro: Es el más utilizado, permite una adecuada composición general y balance en la totalidad del muro. Las obras se pueden montar 10 cm. por encima o por debajo de la línea de horizonte (1.50 mt.).

  • Justificado por lo bajo: Se utiliza en espacios que tengan algún elemento arquitectónico fuerte que marca una línea de horizonte baja, cenefas, barandas, zócalos etc.

  • Justificado por lo alto: Se utiliza en espacios con techos bajos para producir un efecto óptico por el que se crea la sensación de mayor altura. No es muy aconsejable pues da la impresión de que las obras estuvieran colgadas de una cuerda. La línea de horizonte marca el centro de la obra.

  • Distanciamiento del muro: Se debe dejar una distancia mínima de 70 cm. entre el espectador y el muro por razones de conservación y para impedir que el público haga sombra sobre las obras.


  • Distribución por hileras: Es útil cuando se tiene poco espacio en los muros, sólo funciona para obras de pequeño formato.


  • Distribución sobre el muro: La composición sobre el muro forma parte del criterio general del montaje museográfico.



c. Bases

Las bases se emplean para exponer objetos tridimensionales tales como esculturas, objetos históricos, piezas de artes decorativas, muebles, etc. Otros más delicados como los textiles, las porcelanas o la cerámica, deben exhibirse en vitrina por razones de seguridad y conservación. Cuando se utilizan bases se deben considerar dos aspectos importantes, de una parte que el frente del objeto coincida con el sentido de la circulación y de otra, que los objetos puedan ser vistos por todos sus lados si es necesario.


  • Ubicación de bases: Hay que ser cuidadosos al definir la ubicación de las bases para evitar que el público cause deterioros en los objetos ahí expuestos.

  • Tipos de bases: Existen tarimas para montaje de obras muy grandes, muebles o esculturas y pedestales más pequeños para piezas que deben ir sobre la línea de horizonte. Las tarimas son plataformas que miden entre 10 y 30 cm. de altura y se ubican generalmente en el centro del espacio. Si se requiere que el público no toque las piezas, se añaden 60 cm. a la tarima en forma perimetral para evitar así el contacto con las manos. Los pedestales se deben diseñar de acuerdo con la pieza: su altura depende de la escala del objeto y su relación con la línea de horizonte.



d. Paneles

Los paneles son divisiones o estructuras rectangulares verticales que pueden trasladarse fácilmente y que por sus características ayudan a crear nuevos espacios; responden a necesidades de circulación, demarcación de recorridos y ampliación de superficies de exhibición. Se utilizan cuando se hace necesario extender las paredes y ampliar el espacio disponible, subdividir la sala o bien generar recorridos específicos de acuerdo con el planteamiento del guion museológico elaborado por el Curador.


Teniendo en cuenta que la medida comercial de la lámina de madera es de 2.44mt, se recomienda que la altura de los paneles sea de 2.40mt para evitar el desperdicio de material. La estabilidad de éstos depende de su profundidad, por lo tanto, ésta no debe ser inferior a 40cm. El tamaño de los paneles varía, por lo tanto, se escogerán de acuerdo con la pieza a montar y los recursos disponibles.


e. Vitrinas

Las vitrinas son cajas con puertas y/o tapas de cristal para exhibir en forma segura objetos artísticos y de valor cultural. Son el soporte físico de los objetos y tienen por finalidad facilitar su observación a la vez que procuran protección y ambientes aptos para la conservación de los mismos. Además, permiten que sean expuestos a una altura razonable y responden fundamentalmente a necesidades de seguridad, sin que por ello obstaculicen la adecuada observación de los objetos; al contrario, deben contribuir a destacarlos. También se utilizan como elementos que ayudan a establecer un recorrido dentro del museo.

Una vitrina debe:

  • Proteger el objeto

  • Permitir visibilidad

  • Tener buena apariencia

  • Atrapar la atención


El interior de las vitrinas debe tener un ambiente controlado en cuanto a temperatura y humedad se refiere para garantizar la conservación de los objetos. En climas muy húmedos o secos un conservador puede adecuar el ambiente interno de éstas, utilizando silicagel u otros materiales para evitar deterioros en el objeto como consecuencia del clima externo. Si se tienen en cuenta estas recomendaciones se podrán exhibir documentos, libros, fotografía, textiles o cualquier material delicado.


Tipos de vitrinas

Lo más importante al escoger el tipo de vitrina es considerar las características de los objetos que se desea exponer para establecer las condiciones de visibilidad y seguridad que ésta debe ofrecer a esas piezas. Sin ninguna excepción, los objetos pequeños deben exhibirse siempre en vitrinas para garantizar su seguridad contra robo.


Vitrinas horizontales: Son usadas para exponer objetos que por su configuración y conservación deben estar exhibidos de manera horizontal (papel, textil, libros) y por lo tanto deben ser vistos desde arriba. Su altura debe estar entre 80 y 90 cm. para facilitar la observación por parte de niños, adultos y personas discapacitadas. Pueden estar ubicadas contra la pared o aisladas de ésta.


Vitrinas verticales: Son usadas para exhibir piezas de mayor tamaño o agrupaciones de varias piezas menores. Se clasifican de acuerdo con su ubicación en el espacio:

  • De pared y empotradas: Permiten máximo tres planos visuales de la pieza, una excelente visibilidad y protección de las piezas y son muy útiles para dirigir el recorrido de acuerdo con el guion.


  • Centrales y de plataforma: Estas vitrinas permiten acomodar varios tipos de piezas en una misma vitrina y garantizan una excelente visibilidad de las mismas. Adicionalmente, facilitan la apreciación de las obras por los cuatro planos visuales. Las de de plataforma se utilizan para exhibir piezas de gran formato, como estatuas, armaduras, escultura, muebles o prendas.



El diseño de una vitrina

Las vitrinas se diseñan en función de su objetivo principal que es la exhibición de objetos; no deberán robar protagonismo a las piezas, sino más bien pasar casi inadvertidas al visitante ya que entre menos se noten, las ideas expresadas en el guion se comunicarán más claramente. También deben garantizar la adecuada conservación de los objetos que en ellas se exhiben, por lo tanto deben ser fabricadas en materiales inertes que no deterioren su contenido. El diseño se hace con base en un cuidadoso análisis de las piezas a ser expuestas, proceso en el cual se hacen dibujos a través de los cuales se puede determinar la mejor composición de un grupo de objetos.


  • Las vitrinas deben estar diseñadas de forma que:

  • Estén niveladas, sean completamente estables y no vibren.

  • Garanticen la seguridad de los objetos.

  • Sean fácilmente accesibles para montar y desmontar objetos.

  • Estén fabricadas de materiales inertes que no deterioren las piezas exhibidas en su interior.

  • Tengan mayor iluminación que la sala en donde se encuentran para evitar la reflexión del visitante sobre el vidrio.


Se considere la naturaleza del objeto que se va a exhibir (forma, material, color o cualquier otra característica) así como del espectador y sus características físicas para la mejor exhibición de los objetos.


Los materiales empleados y el método de fabricación sean los adecuados desde el punto de vista de la durabilidad. Sean seguras, sin aristas agudas o salientes peligrosas y resistentes al desgaste y deterioro. Sean de fácil acceso para realizar actividades de mantenimiento básico (cambio de iluminación y limpieza periódica) sin poner en peligro las piezas. A las vitrinas verticales se les pueden acondicionar entrepaños para exponer piezas pequeñas, así como también se pueden incluir bases para lograr una mejor exhibición de los objetos.



Elementos compositivos

El diseño de una vitrina supone tener en consideración que ésta debe contar con los siguientes componentes:


Área de servicios: es la parte superior de la vitrina en donde se ubican los sistemas de iluminación y los sensores de seguridad (apertura, ruptura de vidrios, incendio). Se debe poder acceder sin necesidad de desmontar los objetos ni poner en riesgo el contenido de la vitrina. El diseño debe incluir trampas de polvo para evitar que el área de exhibición se ensucie.


Área de exhibición de piezas: es la parte en donde se exhibirán los objetos para el público.


Área de conservación

Es el espacio destinado para nivelar las condiciones ambientales de la vitrina (humedad y temperatura) por medio de la utilización de silica gel (se humedece o se seca el ambiente dependiendo de las necesidades). Cuerpo de la vitrina: es el que le da la estructura e integra todos los componentes.


Área técnica

Espacio destinado a los equipos que hacen parte del sistema de iluminación (dimmer, transformadores, generadores de fibra óptica, etc.) o de otros sistemas en uso dentro de la vitrina (CPU en caso de tener un computador como parte del material de apoyo o en exhibición).


Iluminación

Debe procurar las condiciones de luz necesarias para la correcta apreciación de la pieza y al mismo tiempo contar con los dispositivos que eviten el deterioro de los objetos por la emisión de rayos ultra violeta e infrarrojos.


La luz

Debe procurar la adecuada reproducción del color. Se mide en grados Kelvin; entre 2500 - 3000 °K se produce una luz amarilla y de 3000°K en adelante una luz más blanca o casi azul. La luz ideal para una buena reproducción del color debe estar entre 2500 - 3000 °K, es decir de color amarillo (luz halógena).


Tipos de iluminación

  • Fría: se considera luz fría aquella que no produce deterioro por descargas de calor (bombillos fluorescentes). Si bien no causa problemas por temperatura si lo hace por la emisión de radiación ultravioleta, la cual se minimiza mediante el uso de filtros y películas UV. Es de bajo costo pero produce una iluminación plana, por lo tanto se recomienda combinarla con acentos de luz halógena.

  • Cálida: este tipo de luz produce descargas de calor, por lo tanto es recomendable que el área en la que se utilice esté provista de un escape de calor.


Seguridad

En este aspecto se debe considerar que el público no tenga acceso a los objetos para protegerlos contra deterioro, robo y vandalismo. Esto se logra con la instalación de barreras físicas, sensores o alarmas.


Hermeticidad

Este aspecto implica el control total de la humedad, la temperatura, contaminantes y oxígeno en el interior de la vitrina. Según el material de las piezas expuestas, se pueden construir cuatro tipos básicos de vitrinas que permiten manejar la hermeticidad.


Control climático

El estado de conservación de las piezas exhibidas y la sensibilidad de sus materiales al deterioro, determinan el porcentaje de humedad relativa, de temperatura y de luz que se pueden tener en una vitrina. Por lo general se trabaja con temperatura promedio de 11 grados C y humedad relativa de 60% en el interior de la vitrina.


Las vitrinas pueden tener diferentes tipos de control climático:

  • Microclima por sistema mecánico: Sistema de aire acondicionado en las salas que permite controlar las condiciones generales del ambiente.

  • Microclima por control externo: Sistema deshumidificador o humidificador conectado con una o varias vitrinas para controlar el clima interno sin modificar las condiciones de la sala.

  • Microclima por control interno: sistema amortiguador climático que recurre a materiales higroscópicos como la silica gel para compensar las fluctuaciones de la humedad. Incluye además un ventilador que hace circular el aire acondicionado cuyo grado de humedad puede incrementarse o reducirse.


Materiales

La selección de materiales para la construcción de una vitrina debe ser muy cuidadosa. Para evitar cualquier tipo de reacción entre la pieza y el ambiente que la contiene hay que trabajar con materiales inertes. Los más usados son metales, resina sintética, vidrio y madera seca, inmunizada y sellada. Es importante evitar el uso de aglomerados de madera como triplex o madeflex porque despiden gases fenólicos que afectan los pigmentos en los objetos. Actualmente el uso de la resina poliéster garantiza un acabado bueno, estable y de fácil mantenimiento.


Parámetros estético formales

Las vitrinas deben tener características estéticas y formales muy simples para concentrar la atención del público sobre las piezas expuestas. Sus formas deben ser acordes con la arquitectura de la sede y el diseño museográfico para producir una composición integral. Su diseño debe hacerse teniendo en cuenta los diferentes tipos de usuarios, niños, adultos y personas discapacitadas para facilitar la apreciación de los objetos por parte de todos.


f. Textos de apoyo

Los textos de apoyo tienen la función de explicar, describir e ilustrar las ideas y conceptos que el curador proponga en el guion. Se utilizan al principio de una exposición para presentarla, e igualmente al comienzo de los temas que la componen para introducirlos y explicar algunas cosas en relación con los objetos que se exhiben. La información que contienen debe ser presentada de lo general a lo particular, lo que resulta en el manejo de diferentes niveles de profundidad y detalle. Sus contenidos deben ser claros y concisos para permitir la comprensión por parte de los diferentes públicos: niños, estudiantes, adultos y especialistas.


Los textos introductorios proporcionan información general sobre el contenido, procedencia y otros datos de la muestra. Los apoyos de texto de los diferentes temas que hacen parte de la exposición, describen y explican estos temas. Pueden estar acompañados de imágenes ilustrativas y su función es la de informar al visitante en torno a un tema específico.


El tamaño de un apoyo varía de acuerdo con la cantidad de texto. La letra debe ser clara y de tamaño adecuado, en lo posible más de 1cm de altura.


Ficha técnica

En las fichas técnicas se consigna la información específica de cada uno de los objetos en exhibición. Preferiblemente deben colocarse a la derecha de las obras a una altura no inferior a los 120cm para facilitar su lectura. Los datos que contienen se presentan en el siguiente orden:

  • Autor

  • Lugar y fecha de nacimiento y muerte del autor

  • Título de la obra

  • Fecha de elaboración

  • Técnica

  • Procedencia


Se puede incluir información adicional como complemento de la parte técnica, pero debe ser producto de la investigación realizada acerca del objeto.



g. Iluminación

Luz natural

Es una fuente que da un 100% de rendimiento de color, pero es difícil de controlar por las variaciones climáticas. La luz solar nunca debe incidir directamente sobre un objeto, pues sus radiaciones pueden quemar y afectar los pigmentos y materiales de éste algunas veces con solo unos pocos días de exposición. Si hay riesgo de que la luz del sol incida en algún momento del día muy cerca de los objetos, se debe colocar en la ventana una cortina o una superficie que permita filtrar los rayos solares directos (vidrio esmerilado, liencillo, lona o tela tupida, acrílico blanco u opal, película de filtro UV).


Si bien las películas con filtro UV son de muy buena calidad y vienen en presentaciones opacas y traslúcidas que se adaptan a las necesidades de un espacio para montaje, tienen el inconveniente que su vida útil es de tan solo 5 años lo que significa que deben ser remplazados al término de este tiempo y por consiguiente la institución debe incurrir en altos costos nuevamente. Por lo tanto, es recomendable usar vidrio esmerilado, el cual proporciona un 97% de filtración de rayos ultravioleta y no tiene fecha de vencimiento.


También se puede filtrar la luz que entra por las ventanas utilizando tela montada sobre bastidores. Ésta puede ser liencillo, lona o tela tupida que se escoge teniendo en cuenta el diseño museográfico y que permite el paso de la luz, sin oscurecer la sala. Pueden buscarse otros sistemas que en la medida en que logren garantizar la entrada indirecta de la luz solar sin llamar la atención del espectador serán igualmente válidos.


Luz artificial

Para hacer una adecuada selección de la iluminación artificial se deben tomar en consideración los siguientes aspectos: el brillo, el rendimiento del color y el control de rayos ultravioleta e infrarrojo que ofrece. Para acceder a esta información es recomendable asesorarse de una persona experta en el diseño de sistemas de iluminación para museos; de su selección y apropiado diseño dependerá la adecuada exhibición y conservación de los objetos. En la medida de lo posible hay que trabajar con sistemas de rieles y proyectores que permitan usar distintos tipos de bombillería para adaptarse así a las necesidades lumínicas de cada pieza y del espacio.


Luz incandescente

La luz incandescente o de tungsteno es la luz que encontramos en las bombillas corrientes. Es de diversas tonalidades de amarillo, algunas muy cercanas a la luz natural (luz día).


Las bombillas corrientes difunden su luz en todas las direcciones. Se recomiendan las esmeriladas (no transparentes) porque esparcen la luz en forma difusa eliminando las sombras muy marcadas. Este tipo de bombilla se consigue de diferente wattiage lo que permite ajustarse a necesidades de luz más o menos fuerte.


Además de los reflectores incandescentes conocidos ampliamente con instalación sobre riel, existe en el mercado la bombilla halógena (para rieles especiales) mezcla de filamento de tungsteno con gas halógeno que proporciona el tono de luz más cercano al natural. Aunque toda bombilla incandescente irradia un mínimo de rayos ultravioleta, si se escoge luz halógena es importante verificar que las bombillas estén provistas de filtro ultravioleta. Este tipo de bombilla se consigue en varios voltajes de acuerdo con el tipo de instalación (12 v o 110 v) e igualmente con un determinado valor en escala de grados que dan el tamaño del haz de luz produciendo luz más puntual.


Lo ideal es lograr orientar la luz hacia cada uno de los objetos para lo cual se emplean bombillas reflectoras concentradas o también bombillas corrientes muy potentes con campanas orientadoras de 150W en adelante, siempre y cuando la distancia entre la bombilla y el objeto sea superior a 3mt. y se use únicamente en exposiciones temporales sólo para objetos de materiales resistentes, nunca para papel o textiles. Para la exposición permanente la potencia máxima de la bombilla no será superior a 100W.


Mientras más wattios tenga la bombilla, más potente es y por lo tanto más calor produce, razón por la cual debe estar suficientemente lejos del objeto para no atentar contra su conservación. Cuando se trata de objetos muy sensibles a los rayos UV (pinturas antiguas, textiles, dibujos, grabados o pinturas sobre papel, manuscritos o impresos antiguos, cortezas, plumas y demás material orgánico) deberá recurrirse a la luz indirecta de baja intensidad; ésta se logra orientando la luz hacia el techo pintado de blanco el cual la reflejará uniformemente en el recinto. Un recurso de fácil manejo cuando sólo se cuenta con bombillas corrientes y con el que se consigue el mismo efecto, es pintar la bombilla en la parte inferior con vinilo negro de modo que impida la irradiación de la luz directamente sobre el objeto.


La bombilla corriente sin orientación esparce su luz sin concentrarla sobre el objeto, lo que provoca que en ciertas ocasiones la sombra del observador se proyecte sobre los objetos, perjudicando así su apreciación. Por esta razón, al orientar la luz usando bombillas reflectoras o corrientes con campanas orientadas, éstas deben cruzarse, con el fin de evitar que el visitante produzca sombra sobre el objeto.


Los reflectores deben ubicarse en el techo a una distancia no muy cercana a la pared. De acuerdo con la altura del riel de luces, se debe dejar una distancia de 1.8mt al muro. No se pueden ubicar muy cerca porque pueden producir sombras verticales molestas, ni muy lejos porque se dificulta el cruce óptico y disminuye la potencia lumínica. Para techos muy altos esta distancia aumenta y a la inversa para techos muy bajos disminuye. La distancia mínima entre el reflector y la pared establecida por el Smithsonian Institution es la cuarta parte de la altura del techo: por ejemplo, 80cm como mínimo para un techo de 2.40mt de altura.


Lo anterior se aplica para iluminar objetos sobre pared en general. Tanto su instalación en el recinto como su orientación hacia los objetos, deben permitir eliminar en lo posible las sombras que el visitante pueda producir al acercarse.


Luz fluorescente

Al igual que la luz de una bombilla incandescente normal, la luz fluorescente se dispersa por toda la sala; es fría y no emite tanto calor hacia el objeto. Proporciona una muy mala reproducción del color y la radiación ultravioleta que produce es muy alta. Sólo se utiliza el tipo de bombillo conocido como luz día pues es más cercano a la luz natural. Este tipo de luz se puede emplear para bañar los muros de la sala e iluminar los objetos en bases o en vitrinas (por ser fría puede ubicarse mas cerca de los objetos).


La luz fluorescente resulta económica, pero si se usa como único tipo de luz en toda la sala, a veces produce la sensación de cansancio por lo que en lo posible, se recomienda mezclarla con luz incandescente. Al usarse en vitrinas, debe tenerse cuidado que no incida directamente en los ojos del visitante mientras observa el objeto.


Estos aspectos importantes son elementos necesarios para el diseño museográfico, todas estas consideraciones deben evidenciarse antes de iniciar con el montaje. El diseño museográfico es parte de los procesos preliminares para la puesta de la exposición, por lo que la evaluación y el análisis de estos apartados ayudarán en la realización de un montaje profesional y adecuado para la apreciación de los públicos y el éxito de la exhibición. Me despido agradeciendo por su lectura y recordarles que ¡La Cultura, transforma vidas!






Bibliografía

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  • WITTEBORG, Lothar P. A Practical Guide for Temporary exhibitions. Second edition, Smithsonian Institution, Washington, D.C, 1991

  • RIVIERE, Georges Henri. La Museología. Editorial Akal, S.A 1993 Madrid

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